Oscar Franco Durán

Candidato al Senado

Soy el Dr. Oscar Franco, bumangués de nacimiento y médico cirujano de la Universidad Javeriana; mi camino en la ciencia me llevó a Europa, donde realicé mi maestría y doctorado en la Universidad Erasmus de Rotterdam y me especialicé en Salud Pública en la Universidad de Cambridge, institución donde también tuve el honor de dirigir su programa de salud.

Hoy, desde los Países Bajos, dirijo los departamentos de Salud Pública, Salud Global y Bioética en la Universidad de Utrecht, además de liderar el laboratorio de inteligencia artificial para la prevención en salud; mi labor académica, que suma más de 900 publicaciones y el reconocimiento de instituciones como Harvard, tiene un solo propósito: aplicar el conocimiento científico para que las personas vivan más y mejor.

Regreso a mis raíces con la convicción de que la excelencia y la experiencia global son las mejores herramientas para transformar el bienestar de nuestro país.

Me identifico con este proyecto porque representa fielmente mis valores de honestidad, justicia y optimismo, pero sobre todo porque comparto una visión donde la transparencia y la política de cero corrupción son los cimientos para recuperar la confianza ciudadana.

Creo firmemente que la integridad es el único camino para sanar nuestras instituciones y trabajar con la seriedad que Colombia necesita, uniendo fuerzas en un partido que entiende el servicio público como un compromiso ético innegociable.

Tras más de dos décadas como médico y profesor en instituciones de la talla de Harvard, Cambridge y la Universidad de Utrecht, he comprendido que se pueden tener muchos pasaportes pero solo una patria en el corazón, por lo que mi candidatura al Senado es la evolución de un compromiso de vida donde busco usar lo aprendido para servir a mi tierra bajo cuatro pilares fundamentales:

  • Servir con el corazón y con la cabeza, pues mi carrera me ha demostrado que la evidencia científica es el camino más seguro para solucionar los problemas reales de la gente.
  • Asegurar una mirada global con acción local, adaptando con pragmatismo las mejores ideas del mundo a las necesidades de nuestro territorio.
  • Entender que la salud es el cimiento de todo, ya que una sociedad solo prospera cuando cuenta con educación de calidad, empleo digno y justicia social.
  • Asumir un compromiso de vida, poniendo mis veinte años de experiencia internacional al servicio de Colombia para construir el país que soñamos.

Más que una aspiración política, este es un llamado a servir con integridad y sensatez, convencido de que cuando el conocimiento se pone al servicio de todos, el bienestar de nuestra nación se vuelve una realidad posible.

Llegar al Senado es, para mí, una respuesta necesaria ante el colapso de nuestro sistema de salud, un reto que decido asumir combinando mi trayectoria internacional con un plan ejecutable para proteger este derecho fundamental que hoy se encuentra en riesgo; como Profesor de Salud Pública en instituciones como Utrecht y Harvard, y con el respaldo de más de 900 investigaciones científicas dedicadas a mejorar sistemas sanitarios en el mundo, busco aportar ese conocimiento a Colombia mediante una hoja de ruta clara que prioriza cuatro ejes de acción inmediata:

  • Un rescate financiero transparente que garantice un pago diferencial para proteger prioritariamente a las poblaciones más vulnerables del país.
  • La atención primaria como fundamento, fortaleciendo la base de nuestro sistema y apoyándonos en la tecnología para llegar a cada rincón del territorio.
  • La valoración del talento humano, trabajando por la recuperación y el respeto que nuestros médicos, enfermeras y personal de salud merecen.
  • Un futuro sostenible y preventivo, construyendo un sistema integrado que utilice los datos y la ciencia para evitar la enfermedad antes de que ocurra.

Estoy convencido de que la crisis actual no da espera y requiere decisiones basadas en la evidencia y no en la improvisación, pues solo con un plan serio y un compromiso ético innegociable lograremos que la salud en Colombia sea una realidad para todos.

Llevo décadas observando el enorme potencial de Colombia y, como ciudadano, me niego a quedarme simplemente en la crítica o en el pesimismo, pues prefiero enfocar mi energía en cómo construir juntos el país que merecemos bajo la convicción de que ha llegado el momento de pasar del pensamiento a la acción; no asumo este reto porque me considere un mesías o un político de carrera, sino porque soy un colombiano más que desea poner lo mejor de su experiencia al servicio de su patria, dejando atrás la observación pasiva para asumir la responsabilidad de aportar mi conocimiento en un escenario donde las decisiones suelen tomarse sin rigor.

Durante mi trayectoria en la medicina, la ciencia y la academia, he mantenido la certeza de que las determinaciones que afectan a millones deben guiarse por la evidencia y el conocimiento en lugar de ideologías o egos personales, por lo que mi llegada al Senado busca transformar la política en un verdadero vehículo de servicio; mi propósito es integrar la salud, la educación y la ciencia —esa tríada indivisible del desarrollo humano— en soluciones reales y sostenibles, actuando con la experticia necesaria para demostrar que la acción colectiva y la seriedad técnica son las únicas herramientas capaces de construir el futuro que nuestra nación reclama.