Deisy Dorelly Guanaro Chavita

Candidato al Senado

He dedicado más de 20 años de mi vida al activismo por las víctimas, caminando los territorios y alzando la voz por quienes han sido olvidados, pues entiendo que la verdadera justicia solo se construye cuando reconocemos el dolor del otro para transformarlo en derechos y dignidad.

Esta larga trayectoria de lucha no es solo una cifra, sino el reflejo de mi compromiso inquebrantable con la verdad y la reparación, pilares que hoy guían mi camino para seguir defendiendo la vida con la misma valentía que me ha permitido convertir cada obstáculo en una oportunidad de servicio.

Somos el partido de las víctimas y de la gente honesta que no acepta la corrupción, pues nos une el valor de quienes han sufrido y aun así eligen trabajar con las manos limpias por el país; nuestra fuerza está en la transparencia y en el compromiso de hacer las cosas bien, demostrando que la política sí se puede hacer con integridad y de frente a las comunidades.

Como víctima, mi meta en el Senado no es solo hablar por mí sino ser la voz de todas las víctimas del país para lograr que recibamos justicia y que nadie más tenga que sufrir lo mismo, pues quiero que la verdad se respete y que nosotros dejemos de ser solo sobrevivientes para convertirnos en los líderes que cambien a Colombia.

Mi compromiso es trabajar con mucho corazón y honestidad para que la justicia sea real para todos y para que cada persona en nuestro país pueda vivir con la dignidad que se merece.

No vengo a prometer cosas que no conozco porque mi palabra nace de la verdad, del dolor que me tocó vivir y de esa fuerza que me permitió seguir de pie para trabajar por ustedes.

No vengo a pedirte lástima sino a invitarte a que hagamos historia juntos, porque soy una mujer que sobrevivió a la violencia de quienes hoy pretenden lavarse la cara en la política y, como no pudieron quebrarme ni silenciarme; aspiro al Senado para ser esa voz que no negocia la verdad ni se arrodilla ante la impunidad.

Mi compromiso es que las víctimas seamos por fin el centro de cada decisión y no solo un discurso, demostrando con mi propia vida que somos nosotros quienes debemos guiar el rumbo de este país con valentía y transparencia.