Nuestra Misión en el Partido Oxígeno
La misión inmediata del Partido Oxígeno es cambiar las costumbres políticas, haciendo elegir en los cargos de elección popular en las diferentes ramas del poder público, personas preparadas e idóneas, cuyo aporte a la nación sea una hoja de vida intachable, preparación profesional y capacidades técnicas, y un comportamiento dictado por la defensa de los valores y principios que rigen esta colectividad y no por intereses personales que abren la puerta a prácticas complacientes con la corrupción, con el clientelismo o comportamientos discriminatorias por razón de género, raza, religión u origen social.
Nuestra Visión
El Partido Oxígeno se proyecta como la fuerza política no-tradicional, ambientalista, inclusiva, propositiva y rigurosa del país. Para el 2026, el Partido busca alcanzar no menos de diez congresistas y un candidato presidencial que reúna los valores y principios de Oxígeno
Posición Política Funciones y Deberes
El Partido Oxígeno combate el régimen de corrupción que tiene secuestrado a Colombia, así como las distorsiones analíticas y comportamentales que se promueven en la vida política nacional cómo el derrotismo, el realineamiento sistemático con los poderes de turno o el cinismo que lleva a deslegitimar los fundamentos de la ética pública, lo cual ha llevado a la desafección de la ciudadanía por lo político y a los altos índices de abstencionismo en los comicios electorales.
Es prioritario para el Partido Oxígeno constituirse en organización eficaz para combatir las maquinarias que prosperan al amparo de los partidos políticos como organizaciones especializadas en llevar a cabo el fraude electoral para beneficio de sus jefes políticos. Desde la acción para intervenir ilegalmente las elecciones, hasta la red de clientelismo que les sirve para desviar los recursos públicos; las maquinarias se han convertido en el cáncer de nuestra democracia. Es responsabilidad del Partido Oxígeno convocar el voto libre y de opinión, así como estimular la participación ciudadana con el fin de derrotar el abstencionismo que facilita la distorsión de la voluntad popular y el fraude electoral.





